Miedo a innovar

Ahora todo el mundo habla de creatividad e innovación pero seguimos teniendo miedo a innovar.

No sé realmente por qué, pero tengo claro por mi experiencia de vida que el humano tiende a conservar lo que tiene por naturaleza y sin embargo cuando algo cambia drásticamente en su entorno se adapta lo más rápido que puede a dicho cambio.

Es realmente contradictorio este hecho pero no me negareis que es así en la mayoría de los casos, tendemos a no cambiar nada a menos que algo, alguien o un evento nos obliguen a cambiar.

Pero, ¿por qué tenemos miedo a innovar?

 

innovarEntendemos innovar como alterar las cosas introduciendo novedades, es decir no hablamos de inventar simplemente hablamos de mejorar algo que ya existe, ¿entonces porque somos tan reacios a la innovación?

Todos hemos comprobado en estos años como las tiendas de barrio de toda la vida han ido cayendo año tras año, y todos hemos pensando, es normal, los supermercados y las tiendas de chinos son una competencia para la que no estaban preparados, pero realmente eso es así, evidentemente al competir siguiendo los mismos hábitos de los años 70 no han podido sobrevivir pero y si hubieran introducido pequeños cambios año a año para adaptarse a lo que los clientes demandaban, confiaron en que el hábito de sus clientes no cambiara a pesar de las facilidades que ofrecía la competencia y en la confianza y cercanía que esas nuevas formas de negocio no podían ofrecer, aunque eso sirvió durante años con la clientela de toda la vida no genero nuevos clientes y a la larga hasta esos clientes fieles se fueron poco a poco marchando al comprobar que en vez de tener que ir a varias tiendas podían ir solo a una a comprar y que además les salía más barato.

Imaginemos por un momento que el tendero de la charcutería de la esquina hubiera podido ir al futuro para comprobar lo que le esperaba, con seguridad habría intentado reaccionar y cambiar algo en su modus operandi para resistir mejor el cambio, pero prefirió mirar para otro lado y confiar en que sus clientes nunca le abandonarían por el buen servicio que daba.

Volvamos al presente, todos hemos visto como las nuevas tecnologías están variando los hábitos de consumo y unido a la crisis que atravesamos, ¿de verdad podemos negarnos a innovar en nuestros hábitos y negocios?, podemos seguir diciendo:

 

– Yo prefiero ir a mi banco de toda la vida antes que hacer operaciones en Internet.

– Yo prefiero pagar al contado porque no me fio de las tarjetas.

– Yo el móvil solo lo uso para llamar y que me llamen.

– Yo conque me paguen el sueldo a fin de mes tengo suficiente.


Yo creo que no, ni ahora ni nunca podemos negarnos a nosotros mismos el cambio, no es tan difícil estar al tanto de las novedades del día a día y no se trata de ser ingenioso o inventar, simplemente se trata de adaptarnos a los cambios lo más rápido que se pueda y no vivir ajenos a lo que pasa a nuestro alrededor.

No sé vosotros, pero yo he hecho propósito de enmienda y tras tanto tiempo evolucionando con lentitud ante los cambios he decidido que no quiero llegar siempre de los últimos a la meta y hacer el esfuerzo de al menos ir a la cola del pelotón de cabeza y sin tener miedo de adelantarme al grupo en alguna etapa.

Además la monotonía de la vida tiende a ser aburrida e innovar tiene pinta de ser divertido. Definitivamente hay que perder el miedo a innovar.

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4 comentarios

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  1. Se suele tener miedo al cambio por el miedo a la incertidumbre, la mayoria pefiere tener la certeza de que mañana será un mal día o tan rutinario como siempre que no saber que va a pasar. Es como cuando haces la maleta dependiendo del tiempo que vaya a hacer

    1. Pues si en el argot popular seria: «Vigencita, virgencita, que me quede como estoy»

  2. Muy buena opinión, me ha gustado mucho leerla ya que de hecho estoy haciendo un proyecto web basado en la innovación sobre algo que yá está inventado ()para redes sociales) y sí, tengo ahora el miedo metido en el cuerpo. Tu opinión me sirve de mucho y ya es la segunda vez que la leo. Sigue escribiendo así por favor, gracias.

  3. Gracias a ti, y mucha suerte con la iniciativa.

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